El Gobierno de Alberto Fernández avanza en la instauración de una nueva relación con las provincias, que comenzará a tomar forma con la cumbre del martes, marcada por las urgencias de los gobernadores por la desaceleración de sus ingresos.

Se trata de un fuerte reclamo de los Ejecutivos provinciales iniciado ya durante el último tramo de la gestión de Juntos por el Cambio, bajo el argumento de la imposibilidad de sostener ese esquema de disminución de la presión impositiva frente a la severa desaceleración de los ingresos locales por impacto de la crisis financiera y económica nacional.

Según trascendió de fuentes provinciales, la convocatoria -que brotó de la cartera de Interior que conduce Eduardo Wado de Pedro, que recibirá a los mandatarios en el Salón de los Escudos de la Casa Rosa– derivaría a priori en la rúbrica de una modificación -a modo de adendda- de aquel entendimiento, que fue el que permitió llegar a una salida política a la pelea en la Corte por el Fondo del Conurbano bonaerense iniciada por María Eugenia Vidal.

La avanzada, que no fue confirmada aún por despachos nacionales, incluiría además – el congelamiento por un año de los juicios de las provincias ante la Corte nacional iniciados en agosto pasado, en pos de consensuar una reparación a los gobernadores por las pérdidas de coparticipación por impacto de las medidas post PASO de Macri, que subieron el piso de Ganancias y eliminaron el IVA a los alimentos de la canasta básica.