Megan confirmó los pronósticos y ganó este lunes el segundo Balón de Oro femenino de la historia, sucediendo a la noruega Ada Hegerberg en el palmarés.
La estadounidense se impuso por delante de la británica Lucy Bronze, del Olympique de Lyon, y de su compatriota Alex Morgan, del Orlando Pride.
Rapinoe hizo historia en el pasado Mundial de Francia al ser nombrada mejor jugadora de la competición al anotar seis goles y repartir tres asistencias unos números que le valieron para ganar el Balón de Oro, la Bota de Oro y el premio a la mejor jugadora del Mundial, además de alzar la Copa de campeona del mundo como capitana de la selección norteamericana. Es el segundo galardón a nivel individual que recibe este año ya que el pasado 23 de septiembre fue elegida mejor jugadora de 2019 por parte de la FIFA.