El gobierno de Chile ratificó la final de la Copa Libertadores de América, entre River y Flamengo, pautada para el 23 de noviembre en el estadio Nacional de Santiago.    En conferencia de prensa, Cecilia Pérez, la ministra de Deportes de ese país, afirmó: “El presidente Piñera nos dio el apoyo total para realizar la final de la Libertadores en Santiago. El fútbol puede ser una buena oportunidad para unir”. La decisión se tomó a pesar de las dudas por la convulsión social que vive el país hace 10 días y que obligó a la cancelación de dos cumbres internacionales previstas para este mes a las que asistirían Donald Trump y Mauricio Macri, entre otros líderes mundiales