El Gobierno de Alberto Fernández y el sector sostienen un pacto por el cual los remedios solo pueden aumentar hasta un punto porcentual por debajo de la inflación general del mes anterior.

A pocos días de que venza el actual acuerdo de precios de medicamentos, que finalizaría el 18 de noviembre, las farmacéuticas pretenden añadir nuevas condiciones al pacto en caso de que se confirme una prórroga, mientras el Gobierno de Alberto Fernández intenta bajar los altos índices de inflación.

Por ahora, el convenio firmado el 19 de septiembre del 2022 determina subas máximas para los siguientes 60 días, con un tope de hasta un punto porcentual por debajo del Índice de Precios al Consumidor (IPC), reportado en el mes anterior. Se trata del mismo acuerdo que ya se había firmado el 19 julio, y luego se extendió.

El programa incluye a todos los fármacos, incluso aquellos de venta libre. El objetivo es intentar lograr precios previsibles, que no superen a los índices de inflación general, siendo un área sensible, sobre todo para los sectores más vulnerables de la población, que no pueden prescindir de sus medicamentos.

Sin embargo, las empresas ahora plantean que los ajustes sean equiparables a la suba generalizada de precios en Argentina. Esto es discutido con el Ministerio de Salud, la Secretaría de Comercio y las cámaras que representan a los laboratorios. Con ese marco, se espera que las reuniones comiencen la semana próxima.

De acuerdo con el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), realizado por el Banco Central, la proyección de la inflación minorista para este año se ubicará en torno al 100% anual. Asimismo, los participantes del REM revisaron las previsiones de inflación para 2023, ubicándola en 96% interanual y para 2024 en 69,6%. Además, estiman que el tipo de cambio alcanzará $172,33 por dólar en diciembre de este año.

Fuente: ambito.com