De esta manera, el IPC rompió la tendencia que se había registrado en los últimos dos meses. Destacan que los alimentos moderaron el alza.

Aún en niveles elevados, la inflación había acumulado dos meses consecutivos de desaceleración. Luego del pico de 6,7% en marzo, el IPC subió 6% en abril y 5,1% en mayo. Sin embargo, esta tendencia se habría frenado en junio. Es que, de acuerdo a las primeras estimaciones de las consultoras privadas, los precios minoristas treparon entre 5,2% y 5,5% durante sexto mes del año.

La proyección más elevada corresponde a la Fundación Libertad y Progreso: de acuerdo a la medición que realiza la firma, la inflación de junio fue de 5,5%. En tanto, el relevamiento de precios minoristas de C&T para el GBA presentó un incremento mensual de 5,3%, por lo que en la comparación interanual se registró un alza del 62,2%.

Por su parte, según explicó Santiago Manoukian, de Ecolatina, si bien aún no cuentan con los datos cerrados de junio, desde la consultora proyectan un 5,3%. “El registro del mes estuvo impulsado por los incrementos de tarifas de servicios públicos (luz, gas), el nuevo ajuste en prepagas (10%), el impacto del aumento en cigarrillos y la suba en el gasoil”, señaló el economista a Ámbito, quien detalló: “Como resultado, la inflación del segundo trimestre (17%) cerrará por encima de la del primero, acumulando cerca de 36% en el año”.

En tanto, desde EcoGo proyectaron que la inflación se ubicaría en 5,2%. Y destacaron, también, los aumentos en los bienes y servicios regulados. En cuanto a los alimentos, de acuerdo al relevamiento que realiza la firma, se registró en la cuarta semana del mes una variación de 1,2%, lo que implicó una aceleración de 0,7 p.p. “Con este dato y considerando una proyección de variación semanal del 1% para la semana restante del mes, la inflación de alimentos consumidos en el hogar en junio treparía a 4,7% mensual”, destacaron.

Es decir que, tal como ocurrió en mayo, el rubro volvería a ubicarse por debajo del nivel general. Según C&T, “los alimentos y bebidas se moderaron nuevamente y subieron 4,5%”. “Las alzas más representativas se dieron en aceites y grasas, en verduras y en lácteos. La carne y los panificados perdieron algo de impuso luego de fuertes incrementos en los meses previos”, aseguraron desde la consultora.

La inflación general también fue superior a la núcleo, detallaron desde C&T: “Fue debido a que en junio se destacaron los incrementos en dos componentes regulados clave: la electricidad y el gas. Esto, junto con el aumento en los sueldos de encargados de edificios hizo que vivienda fuera el rubro de mayor alza en el mes”.

Lo que viene

Al analizar lo que pueda ocurrir con los precios de julio, Manoukian sostuvo: “Esperamos que la inflación siga estando impulsada por los ajustes puntuales en la tarifa de agua (+20%), prepagas (+4%), colectivos (resta confirmar un +40%) y colegios (+15%). Por otra parte, un tipo de cambio acelerando y consolidando un ritmo por encima del 4% mensual, la resistencia salarial y la falta de un ancla robusta que contribuya a frenar una elevada inercia seguirán contribuyendo a mantener registros elevados”.

“Asimismo, pese a que en la segunda parte del año estimamos una desaceleración, la suba de precios en el año tendría un piso del 72% interanual”, aseguró el economista de Ecolatina.

De hecho, de acuerdo al último Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) realizado por el Banco Central, los analistas consultados proyectaron que en julio la inflación perforará el piso del 5% y se ubicaría en 4,5%, para luego “amesetarse” en 4% en agosto, septiembre y octubre. Así, estimaron en el informe publicado a principios de junio, la inflación en 2022 alcanzaría el 72,6%.

Fuente: ambito.com