Tras siete horas y media de sesión, la Cámara de Diputados aprobó por mayoría, el proyecto de ley de Presupuesto 2023 que asciende a $256.985.036.756 y es un 111% superior respecto al de este año. No contempla endeudamiento. El proyecto es remitido al Senado provincial donde será sancionado próximamente.

La diputada oficialista Anabela Lucero fue la miembro informante sobre el proyecto. La inversión en gastos de capital será del 49% e incluye obra pública y proyectos de inversión por $125.268.107.762, mientras que el 51% se destinarán a gastos corrientes, por ejemplo, el pago de salarios de más de 33.000 trabajadores del Estado provincial. El monto de los gastos corrientes es de $131.657.928.994.

Al igual que en 2021 y 2022 sigue vigente la suspensión del inciso de un artículo de la Ley Permanente de Presupuesto que establece que el 50% de los recursos se deben destinar a gastos corrientes y el restante 50% a los de capital.

En obras públicas en diversos puntos de la provincia se invertirán $55.364.273.598 y representa un 21,5% del presupuesto. Es un incremento superior al 168% en comparación al 2022. En obras viviendas y arquitectura se presupuestaron $8.974.868.851 e infraestructura escolar $6.735.877.695.

Lucero detalló que el 33% del presupuesto se destinará a educación, cultura, ciencia y tecnología ($84.788.504.110). Específicamente en educación se invertirán $53.409.882.934 que significa un aumento del 85% respecto a 2022. El 18% del presupuesto será para salud ($45.177.172.882) y seguridad tendrá el 9% ($21.878.951.669).

Para el 2023 se contempla que serán 23.000 los beneficiarios del Plan de Inclusión Social. Cabe mencionar que el presupuesto para el Poder Judicial para el año que viene es de $9.160.525.257 y para el Legislativo es de $1.658.870.727.

Mónica Becerra de Unidos por San Luis, fue la miembro informante del proyecto de presupuesto por la minoría que en rasgos generales es igual al del oficialismo en cuanto a los montos. Hizo hincapié que se financian los gastos corrientes con bonos de deuda por lo que afirmó que es deficitario. “Es un déficit crónico que se viene repitiendo en las cuentas de inversión como en las propuestas de presupuesto. Cubre los gastos ordinarios con recursos extraordinarios. Hablamos de más de $29.800.000.000. Se busca seguir con este modelo de pobreza y desesperanza que nos tiene acostumbrados este Gobierno”, sentenció.

El principal aspecto del despacho por minoría es el artículo 15. Dice que no se deben implementar planes, se condonen deudas, se otorguen subsidios ni realizar actos que puedan captar el voto en tiempos de campaña electoral provincial, municipal y nacional. Es básicamente lo que establece el Código Electoral Nacional en el artículo 64 quater. Por lo tanto no tiene sentido haberlo incorporado en el proyecto.

No queremos más planes platita en épocas electorales. Consideramos incorporarlo en este proyecto porque brinda transparencia y seguridad jurídica No puede incomodar en lo más mínimo la incorporación de este artículo”, consideró el presidente del bloque de Unidos por San Luis, Gastón Hissa.

Luis Lucero Guillet de la UCR dio a conocer que los gastos reservados presupuestados para el año que viene para el Gobernador son de $350.000.000 que en los presupuestos suelen figurar como “servicios no personales”. El radical detalló para el 2022 se presupuestaron $95 millones, pero se terminaron ejecutando $267 millones, ya que le sumaron una partida de $171 millones. Por lo tanto, dijo que se espera que una vez que se apruebe el presupuesto 2023 se le sumará una partida extra para las gastos reservados y en 2024 se enterarán de cuánto fue.

Por su parte, la poggista Ingrid Blumencweig mencionó que se contempla sumar 238 funcionarios (un 23% más) en la estructura del Ejecutivo respecto a este año, al margen de los 500 que se incorporaron desde 2015. Los nuevos funcionarios comprenden una erogación superior a los $6.464 millones, según la diputada.

En el transcurso de la sesión se sucedieron las alocuciones de los legisladores y hablaron diputados que normalmente no intervienen en los debates, algunos que no hablaron prácticamente en todo el año legislativo, lo que hizo que se extendiera por horas el tratamiento del presupuesto. Varias de esas intervenciones tuvieron que ver con obras presupuestadas para el año que viene y la falta de otras, según hablara un oficialista u opositor, respectivamente.

Pasadas las 19 horas se realizó la votación. Como era previsible se aprobó el proyecto de presupuesto del oficialismo por 26 votos positivos contra 13 negativos.

Fuente: lagacetadigital.com.ar