Julio Rivero, el fiscal del juicio en el cual se investiga el asesinato de Nora Dalmasso, dio a conocer esta martes su alegato y decretó la absolución para el viudo Marcelo Macarrón.

“Como soy un fiscal íntegro y no un fiscal dañino, yo voy a pedir la absolución”, dijo Rivero. “Seria irresponsable oportunista y cobarde acusar”, continuó. Al oírlo, el viudo y su familia se abrazaron en la sala del Tribunal.

De esta manera, el jurado popular no podrá deliberar porque no se cumplen los requisitos establecidos para que el tribunal condene en caso considerarlo culpable, precisa Infobae.

El viudo Macarrón llegó a la última semana de juicio acusado del delito de homicidio calificado por el vínculo, por alevosía y por precio o promesa remuneratoria en concurso ideal, según las conclusiones del fiscal Luis Pizarro, el último que instruyó la causa y la elevó a juicio. El debate oral, que comenzó el 14 de marzo último, se reinició esta mañana luego del cuarto intermedio decretado el pasado 22 de junio y después que declararon de manera presencial 71 testigos. El acusado estuvo acompañado por Valentina y Facundo, sus hijos, al igual que de Juan Dalmasso, el hermano de Nora.

El planteo del fiscal

Tras alegar por más de casi tres horas, Rivero finalmente dijo que no pudo probar el planteo de Pizarro y pidió su absolución. En su discurso, ensayó una teoría del crimen:

“No la mató Macarrón, ni la mató un sicario. La mató una sola persona. Un hombre conocido por ella que lo más probable es que la haya estado esperando. Acto seguido se produjo un acto sexual consentido. La sujetó con ambas manos, la dejó inconsciente, tomó el cinto, hizo doble nudo para asegurarse el resultado final. Luego la cubrió con las sábanas de los tobillos al abdomen, en señal de rechazo, de respeto, de pudor, de dejar un mensaje de que no la abusó”, explicó el funcionario.

En ese sentido, sostuvo que no pudo sostener que la mataron por encargo no porque no haya prueba, sino porque hay prueba de que hubo sexo consentido, un elemento que a criterio del fiscal echa por tierra un acuerdo criminal.

“¿Estoy obligado a mantener la acusación de Pizarro? Como fiscal no me puedo dejar llevar por cuestiones subjetivas ni emocionales. No puedo dictaminar cediendo a presiones mediáticas ni sociales. Debo evaluar la prueba de manera objetiva. Como fiscal no puedo torcer la voluntad de la prueba porque se me dé la gana. Debo decirles que como fiscal soy el abogado de la sociedad. no me autoriza a ser tan irresponsable, tan oportunista de acusar por que sí”, justificó.

Además, cuestionó a Pizarro por haber decretado secreto de sumario y tomar declaraciones sin control de las partes.